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Estimados
compañeros:
Para aquellos de vosotros que aún dudais de vuestra
participación el próximo 8 de Mayo en la MANIFESTACION de Madrid,
quisiéramos
haceros algunas consideraciones: Debemos ser
conscientes de que
tenemos razón y tenemos razones para seguir peleando y exigiendo que se
repare
el daño que nos han infringido. El daño, además
del
económico, es moral, al habernos desposeído de nuestros ahorros y
presentarnos a
la sociedad como listillos, incultos y aprovechados, lo que nos ha
dejado desde
el primer momento de la intervención en una indefensión total y absoluta
frente
al aparato del Estado.
“El Estado de
Derecho es
pura ironía”. El poder judicial, en lo fundamental, está al
servicio del
ejecutivo. No es de recibo que la sentencia de la AN de Febrero,
califique la
actividad de las empresas como mercantiles, y que los clientes seamos
potencialmente delincuentes, al calificarnos como colaboradores
necesarios. Es
un bochorno que las víctimas pasemos a ser presuntos delincuentes.
!!! Esta es la realidad
judicial que
se vive en el Estado español. El que se pueda hacer justicia en un caso,
no
depende de los hechos probados y argumentos jurídicos, sino de la
presión que
pueda ejercer el ejecutivo sobre el magistrado ó magistrados que toquen
en
suerte y el interés que el ejecutivo tenga en el asunto. Esta reflexión,
desgraciadamente, vale para cualquier asunto, no sólo para Afinsa y
Forum. Si
alguien cree ó piensa que está a salvo, se equivoca. Ciertamente, la
situación
es de suma gravedad. En este momento la
situación es
difícil, complicada, no lo vamos a negar. Los políticos tienen la
coartada de
la sentencia de la AN para no buscar soluciones (porque ellos
“respetan” las
sentencias”, las mismas que el Gobierno presuntamente redacta). Sin
entrar al
fondo, si uno está de acuerdo ó no. No hay sentencia, mientras que
aquella no
avale lo que el Gobierno quiere que diga la sentencia. Y hablamos del
más alto
tribunal del Estado. En nuestro caso, lo
judicial
paralizado en lo penal y politizado en el contencioso, con una
credibilidad
ínfima. Tal y como están las
cosas,
debemos redoblar los esfuerzos para influir como grupo de presión. Esto
es fácil
decir, pero muy difícil hacer, porque supone un esfuerzo grande y unir
fuerzas.
Aun siendo difícil, esto sólo depende de nosotros y nosotras, sin
echar la
culpa a nadie más. Y es que en lo
social somos
invisibles en la sociedad. Los afectados nos agrupamos en muchas
asociaciones,
disgregadas y en ocasiones con relaciones frías o inexistentes.
Ante esta situación,
y si
tenemos una posibilidad de resolución satisfactoria de nuestro problema,
es a
través de la unidad del mayor número de afectados. En este momento
tenemos que
destacar lo esencial que nos une, y dejar de lado las diferencias.
Tenemos que
pensar que unas cosas son importantes, pero hay otras esenciales.
Esencial en
dos puntos y como denominador común: - Recuperar nuestros
ahorros
- El Estado es
responsable, por
acción u omisión.
A partir de estas
dos premisas
hay que volver a intentar la unidad de acción. Otras cuestiones hay que
dejar
aparcadas, porque de nada sirve centrarnos en la diferencia, cuando
estamos
de acuerdo en lo esencial. Y esto lo tenemos que tener en cuenta en
las
acciones que llevemos a cabo. Es la única posibilidad que tenemos de
influir en
la clase política y cambiar la visión de la sociedad. Porque a estas
alturas de la
película, sabemos que ya no es cuestión de velocidad, sino de rumbo. En
los
primeros meses, teníamos la esperanza de una rápida solución. Ahora
sabemos que
la solución no se va a dar a corto plazo, por lo que la velocidad es
relativa.
Lo que sí tenemos que poner es el rumbo y todos y todas remar en esa
misma
dirección. Y necesitamos
iniciativas
para dejar de ser invisibles. Hay que
desterrar
protagonismos extraños, porque de lo que se trata es de tener
repercusión
social, porque lo único que pretendemos es dar un paso más en la
recuperación de nuestros ahorros. Lo UNICO. No es cuestión de
tamaño, sino
de voluntad para llevar a cabo las acciones, sumando voluntades y que
podamos
ser capaces de dar la vuelta a la tortilla. Es cuestión de tener fe en
lo que se
hace y el convencimiento de que vamos a ganar. Organización y
acción. Es cierto que los
medios de
comunicación nos silencian. Pero también es cierto que quizás no hagamos
lo
suficiente para poner nuestro problema en primer orden. No siempre hay
que echar
la culpa a los demás. Todos tenemos que asumir nuestra parte de
responsabilidad
e intentar cambiar las cosas. Y si no es así, lo mejor es que nos
vayamos a
casa, y que otros decidan por nosotros y nosotras que va a ocurrir con
nuestros
ahorros. Karlos Marx, cuando
hablaba de
la clase obrera proletaria, hacía el distingo entre “clase en sí y clase
para
sí”. Somos 469.000 afectados, en sí, pero ¿cuántos afectados para sí?
¿cuántos
tienen conciencia de que pueden cambiar el rumbo de las
cosas? Pasados cuatro años,
tenemos que
ser capaces de hacer cambiar esa imagen, no sólo en lo que proyectamos a
la
propia sociedad, sino incluso con algunos y algunas de los afectados, al
sentirse culpables de la inversión que realizaron; en una especie de
“síndrome
de Estocolmo” edificado por el Gobierno y expandido por los medios de
comunicación afines.
Compañeros y compañeras, el día 8 de Mayo nos
vemos en las calles de Madrid, una vez más, y las que hagan falta,
para
activar la conciencia de los afectados y afectadas y nos haga ser
visibles ante
la sociedad. CEAFFA –
FAF - FPB |